Geoparque de Granada, Badlands de Guadix

Sábado, 14 de Enero de 2023
Promotor: José Antonio
Comentado por José Luis

Badlands de Guadix

Entra y disfruta de la experiencia vivida.

(Inma, José Antonio, José Luis, Antonio, Carmen Moral, Pepé, Carmen Cabello, Antonio Martín, Francisco, Cristina, Ángel, Rafi, Gemma, Francisco Javier, Mayte, Reyes, Inma Romero, Raquel, Maribel, Mª José, Mª Sagrario, Migue, Paqui, Loli, Manolo, Inma, Antonio, Matí, Luís , Naxo, Paqui)

Descripción de la salida

Una flotilla de al menos nueve coches en los que se repartían treinta y tres esforzados y esforzadas Andarines y Andarinas, partió de la rotonda del Tío Oxidao, camino de la Accitania, a las 8,30 del sábado 14 de enero de 2023, inaugurando así una nueva temporada de esta insigne y egregia peña.

En el lugar de concentración, ya en Guadix, un recodo del camino junto a la autovía, aunque no sonaba house ni techno, ni siquiera jungle, algunos paisanos que por allí pasaban se preguntaban si es que tanto coche lleno de forasteros no sería otra fiesta rave como la de hacía poco en La Peza. Incluso alguno pensó que se trataba de un control de la Benemérita y allí mismo detuvo su vehículo.

Haciendo un giro de 180 grados, todos los coches (con sus ocupantes, claro) enfilaron un carril de tierra que de allí mismo partía, camino de la estación de tren accitana, hogar y refugio de la legendaria Baldwin, la más cinematográfica locomotora a vapor de España, famosa en Hollywood por haber conducido al mismísimo Indiana Jones y por haberse asomado a las pantallas de todo el mundo mundial en filmes como Doctor Zhivago o El Bueno, el Feo y el Malo, y aspirante por ese motivo a un “cabezón” o premio Goya. En tiempos mejores ya idos, por estos andurriales discurrían infinidad de convoyes camino de Levante. Ahora sólo un trenecillo regional pasa muy de vez en cuando.

Badlands de GuadixAparcados los vehículos en una encrucijada cercana a la estación, ponemos pie a tierra e inmediatamente emprendemos la caminata, que es lo que nos había llevado a estos parajes. Viviendas trogloditas, o sea, casas-cuevas, la mayoría abandonadas hace lustros, bordean el camino, que discurre por la que fue línea ferroviaria Guadix-Baza, de la que sólo queda el balasto que sustentaba las vías y que propicia algún que otro tropezón. Tras andar algo más de un kilómetro por un cañón entre cárcavas, dejando atrás numerosos socavones y desprendimientos originados por la gran erosión de este terreno arcilloso, torcemos a nuestra izquierda y ya enfilamos una vereda amplia y llana que pronto nos conduce a una explanada donde descansamos un rato y nos trasegamos las viandas llevadas al efecto.

Tras una corta subida, accedemos a un camino en cornisa que nos descubre el bonito paisaje de la Hoya de Guadix, con Sierra Nevada de fondo pero haciendo poco honor a su nombre pues a pesar de estar a mediados de enero es muy escasa la nieve que la cubre.

Badlands de GuadixContinuamos nuestro discurrir por este camino con abundantes subidas y bajadas, todas suaves y cortas, eso sí, y accedemos al que llaman mirador del cerro Kabila, acondicionado para visitas, y que nos ofrece una panorámica de casi 360 grados sobre el geoparque de Guadix. Distintos tonos del verde de los cultivos alegran mucho la vista, en la que predomina el rojizo de las badlands accitanas cercando toda la comarca. Las numerosas y deshojadas choperas de las orillas del Fardes también forman parte del paisaje. A lo lejos y a la izquierda, surgiendo de la neblina, divisamos la torre de la magna Catedral de Guadix, y a nuestros pies, casi tocándolo, tenemos el pueblo de Benalúa (su apellido: “de Guadix”, hace años que lo perdió), en el que destacan las chimeneas que ya no son otra cosa que un enhiesto testimonio de la prosperidad perdida y un pasado industrial que vive sólo en el recuerdo y rememora los carros cargados de remolacha camino de la azucarera de Nuestra Señora del Carmen, que sujetaban al paisanaje a la tierra y hacían innecesario tomar el camino del norte en busca de un porvenir más ganancioso.

Badlands de GuadixSiempre caminando por un sendero fácil y amable por sus amplias vistas, y disfrutando del magnífico clima soleado, sin pizca de frío, llenas nuestras retinas de cañones, cárcavas, barrancos, canales, chimeneas de hadas y otras formas geológicas  esculpidas por el agua y el viento durante eones, pronto regresamos al punto de partida para abordar los distintos transportes y salir camino de Benalúa, donde en el mesón “El Oasis” nos espera un refrigerio con el que rematar una jornada de muy digna de guardar en el recuerdo, al menos para el que suscribe.

Otra de las cosas que contribuyen a hacer inolvidables estos paseos campestres es sin duda el disfrute de la agradable compañía de los miembros (y miembras) de esta inmarcesible peña, a la que recientemente se han incorporado unos cuantos nuevos andarines. Desde aquí les doy la bienvenida y les deseo que su militancia sea siempre motivo de contento. Al mismo tiempo, se echa de menos a otros que, por los motivos que sean, han decidido que ya no van a acompañarnos por esas montañas de Dios (quizá desean salidas más “heavys” y estas cosas que hacemos nosotros les parecen giras campestres más propias del Imserso). Como digo, sus motivos tendrán, pero, como también digo, se les echa de menos.

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Fotos de Inma Andarina, Reyes, Ana Ariza

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Video Realizado por Naxo

 

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